Sociedad

Comida, música y celebración en Tecate

Tecate, B.C.— El Parque Miguel Hidalgo se convirtió en el punto de reunión para familias enteras la noche del 15 de septiembre, en el marco de la conmemoración del Grito de Independencia.

Desde temprano, el centro de la ciudad comenzó a llenarse de personas que llegaron a ocupar bancas, jardines y espacios abiertos para convivir y participar en la verbena popular.

Las avenidas Ortiz Rubio y Benito Juárez fueron cerradas al tránsito y transformadas en corredores festivos. Sobre ellas se instalaron dos escenarios donde se presentaron grupos musicales y números folclóricos, mientras que decenas de puestos ofrecían antojitos mexicanos.

El ambiente olía a tamales, tacos dorados, sopes, pozole y enchiladas; también había elotes, buñuelos, pan dulce, champurrado y aguas frescas de sabores.

La ceremonia protocolaria se realizó en el balcón del Palacio Municipal. Tras el toque de campana y la tradicional arenga, las voces del público respondieron con vivas, ondeando banderas y levantando en alto luces de celulares.

Acto seguido, el cielo se iluminó con fuegos artificiales, dando paso al encendido del tradicional castillo pirotécnico, que concentró la atención en el corazón del parque.

Niños, jóvenes y adultos siguieron con la mirada el despliegue de chispas y figuras de colores acompañados de música de mariachi y sones yucatecos, que marcaron el inicio de la fiesta popular.

Concluida la ceremonia, la convivencia se prolongó entre música en vivo, baile espontáneo y la constante circulación de familias entre los escenarios y los puestos de comida.

El ambiente fue de encuentro social: grupos de amigos reunidos en las jardineras, parejas paseando entre la multitud y niños jugando con trompetas y banderas.

La verbena se extendió hasta la madrugada, con un flujo constante de asistentes que hicieron del centro de Tecate un espacio de convivencia comunitaria alrededor de la memoria histórica y las costumbres gastronómicas.

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