⢠Celulares en cÔrceles facilitan delitos como extorsión telefónica y coordinación de grupos criminales desde el interior de los penales
⢠Se agravarĆa la pena cuando participan servidores pĆŗblicos o custodios penitenciarios
Mexicali, B.C.- Con el propósito de fortalecer la seguridad y el control de los centros de reinserción social en Baja California, el diputado Diego EchevarrĆa Ibarra, presentó una iniciativa de reforma al Código Penal para crear un nuevo tipo penal que sancione el ingreso, posesión y suministro ilegal de equipos de comunicación y tecnologĆa en los centros penitenciarios.
En la exposición de motivos, el congresista del PAN advirtió que en la entidad se ha observado un fenómeno alarmante, consistente en el uso de dispositivos tecnológicos para vulnerar la seguridad del Estado. āResulta inaceptable que, mientras la ciudadanĆa exige paz, las prisiones se conviertan en centros desde los cuales se ordenan y ejecutan todo tipo de delitos, inclusive de alto impactoā, refirió.
Recientemente se han documentado casos virales donde personas privadas de su libertad realizan transmisiones en vivo, publican videos en redes sociales y alardean de privilegios desde el interior de los penales.
En ese contexto, Diego EchevarrĆa subrayó que un telĆ©fono celular dentro de un penal no es un objeto comĆŗn, sino una herramienta que facilita delitos como la extorsión telefónica, la coordinación de cĆ©lulas delictivas y el control de grupos criminales hacia el exterior.
Actualmente, la prohibición de ingreso de celulares se regula en reglamentos internos bajo sanciones administrativas, lo que ha permitido la corrupción sistĆ©mica que facilita el flujo de tecnologĆa hacia las cĆ”rceles.
Por lo que la iniciativa plantea sancionar con uno a tres aƱos de prisión y de cincuenta a doscientos dĆas multa a quien introduzca, posea o suministre equipos de telefonĆa celular, radios, dispositivos de transmisión de datos, chips, cargadores o accesorios indispensables para su funcionamiento.
Asimismo, se propone agravar la pena hasta en una mitad mÔs cuando las conductas sean cometidas por servidores públicos o custodios penitenciarios, imponiendo ademÔs destitución e inhabilitación para desempeñar cargos públicos. También se incrementarÔ la sanción cuando el fin sea facilitar la comisión de delitos desde el interior de los centros penitenciarios.
āLa ausencia de sanciones penales para quienes introducen celulares alimenta un mercado negro que corrompe a custodios y fortalece a los internos, perpetuando la imagen de las cĆ”rceles como verdaderas āescuelas del crimenā, sentenció el diputado.

