Sociedad

Piden integrantes de la Nación Kumiai al Congreso de Baja California frenar la construcción del muro en la montaña sagrada Cuchumá

Tecate, Baja California.– Integrantes de la nación kumiai solicitaron el respaldo del Congreso de Baja California para que el Gobierno de México intervenga ante el Gobierno de Estados Unidos y busque detener la construcción del muro fronterizo en las inmediaciones del Cerro Cuchumá, al considerar que la obra está causando daños a un sitio sagrado y al patrimonio cultural de este pueblo originario.

La petición fue presentada mediante un escrito dirigido a la diputada Evelin Sánchez, representante de los grupos indígenas en el Congreso del Estado.

Ana Gloria Montes, consejera nacional kumiai, señaló que el Cerro Cuchumá representa un espacio ceremonial y espiritual de gran importancia para la nación kumiai, cuya presencia histórica se extiende a ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos.

Explicó que la construcción del muro fronterizo ha provocado la destrucción de parte de su patrimonio cultural y ha profundizado la división de las familias kumiais asentadas en la región desde tiempos ancestrales.

«El Gobierno mexicano no ha escuchado nuestras peticiones y cada día la construcción del muro avanza, destruyendo nuestro patrimonio cultural», expresó.

Montes afirmó que existe una deuda histórica de los gobiernos de México y Estados Unidos con el pueblo kumiai, por lo que consideró necesario establecer una mesa de diálogo binacional en la que participen autoridades de ambos países y representantes de la nación indígena.

Asimismo, denunció que las restricciones para cruzar la frontera se han endurecido en los últimos meses, lo que dificulta la convivencia entre familias kumiais que viven en ambos lados de la línea internacional.

«¿Por qué tenemos que pedir permisos para movernos libremente por nuestro propio territorio? Somos un pueblo originario de esta región desde tiempos inmemoriales y es momento de que ambos gobiernos atiendan esta situación», manifestó.

Los representantes kumiais también solicitaron la creación de nuevas leyes que fortalezcan la protección de su patrimonio cultural, su lengua, su identidad y los sitios sagrados que forman parte de su historia.

Aquí el pronunciamiento de la comunidad Kumai

Las autoridades tradicionales y los comisariados de la nación kumiai, integrada por las comunidades indígenas de San José de Tecate, Tanamá, Peña Blanca, Juntas de Nejí, Nexo de San Antonio, Nejí, San José de la Zorra y La Huerta, hacemos del conocimiento de la opinión pública, de las instituciones del Estado mexicano y de la comunidad internacional la grave situación que enfrenta uno de los principales elementos materiales y espirituales de nuestro patrimonio cultural: la montaña sagrada del Cuchumá, ubicada en el municipio de Tecate, Baja California.

En ejercicio de nuestro derecho a la libre determinación y autonomía, reconocido en el artículo 2° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y demás instrumentos internacionales en la materia, manifestamos nuestra preocupación por la situación de vulnerabilidad que enfrenta la nación kumiai.

Existe una falta de mecanismos jurídicos y de políticas públicas suficientes para proteger nuestros territorios ancestrales, lugares sagrados y patrimonio cultural.

La montaña sagrada del Cuchumá constituye un símbolo de nuestra identidad colectiva, memoria histórica, espiritualidad y cosmovisión. Actualmente enfrenta afectaciones derivadas de intervenciones externas, particularmente por acciones emprendidas por el Gobierno de los Estados Unidos, situación que se suma a la destrucción y profanación histórica de diversos lugares sagrados que forman parte de nuestro legado cultural.

Estas acciones ponen en riesgo espacios cuya importancia trasciende las fronteras políticas actuales. Asimismo, advertimos que la ausencia de un marco jurídico integral y de políticas públicas eficaces ha permitido escenarios de afectación territorial, despojo por particulares, deterioro ambiental y pérdida del patrimonio biocultural de los pueblos indígenas del estado de Baja California.

Esta situación incluye la insuficiente protección de las especies endémicas de nuestro territorio, cuya existencia forma parte de nuestra relación con la naturaleza, de nuestros conocimientos tradicionales y del equilibrio ecológico de la región.

De igual manera, señalamos la falta de acciones permanentes para la promoción y fortalecimiento de la cultura de los pueblos kumiai, incluyendo nuestras lenguas indígenas, ceremonias, cantos tradicionales, medicina ancestral, artes y conocimientos comunitarios.

La preservación de estos elementos requiere políticas públicas construidas con la participación directa de nuestras comunidades y con recursos suficientes para garantizar su continuidad.

Manifestamos también nuestra preocupación por la falta de seguimiento y cumplimiento de los acuerdos establecidos dentro del Plan de Justicia del Pueblo Kumiai. Aunque han existido mesas de diálogo con autoridades locales y federales, persisten compromisos pendientes que requieren acciones concretas, presupuestos adecuados y mecanismos de evaluación que permitan avanzar en la protección de nuestros territorios, lenguas, cultura y patrimonio biocultural.

A esta situación se suma la destrucción, alteración y profanación histórica de diversos lugares sagrados y ceremoniales que forman parte de la identidad y la memoria de nuestro pueblo.

Deja un comentario

Descubre más desde Semanario El Progreso

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo